top of page

¡Feliz año nuevo!

  • Foto del escritor: Rubén Gallardo
    Rubén Gallardo
  • 31 dic 2025
  • 6 Min. de lectura

Un año más llega a su fin y, al cerrar esta primera década de camino, tanto Rubén como todo su equipo deseamos compartir un mensaje de profunda gratitud. Gracias a todas las personas que han formado parte, y siguen formando parte, de este universo creativo que crece y se transforma con cada proyecto, cada nota y cada gesto compartido.

 

Desde el corazón de Mallorca, os enviamos nuestros mejores deseos para este nuevo año que comienza. Que os traiga luz, salud y momentos que merezcan ser recordados.

¡Feliz entrada de año a todos!



· Un año de nuevas bandas sonoras ·

Este año ha sido especialmente fértil en el terreno audiovisual para Rubén, que ha ampliado su catálogo con tres nuevas bandas sonoras que reflejan la madurez, versatilidad y profundidad emocional de su lenguaje musical. Cada una de ellas explora un universo distinto, pero todas comparten una misma esencia: la capacidad de transformar imágenes en emoción pura.

 

Breaking Character se adentra en la dualidad entre la identidad pública y la verdad interior. Rubén construye una música que respira tensión, fragilidad y revelación, combinando texturas íntimas con estallidos dramáticos que acompañan la ruptura del personaje y el nacimiento de la autenticidad.

 

Ídolo explora el brillo y la sombra del concepto de admiración. Aquí, la música se mueve entre lo grandioso y lo vulnerable, entre la figura elevada y el ser humano que late detrás. Rubén crea un paisaje sonoro que mezcla magnetismo, misterio y una sensibilidad casi ritual, revelando lo que significa ser observado, deseado y, a veces, devorado por la mirada ajena.

 

Reminiscencia es la más introspectiva de las tres: una obra que navega por la memoria, los ecos del pasado y las huellas que permanecen. Con una paleta más delicada y atmosférica, Rubén compone una banda sonora que parece suspender el tiempo, invitando al espectador a caminar entre recuerdos, silencios y emociones que regresan como olas suaves pero inevitables.

 

Estas tres obras consolidan un año de expansión creativa, donde Rubén demuestra no solo su dominio técnico, sino su capacidad para narrar, emocionar y construir mundos a través de la música.


· LANZAMIENTOS ·

Este año también ha sido testigo del estreno de dos bandas sonoras que consolidan la versatilidad y la sensibilidad narrativa de Rubén en el ámbito audiovisual.


Mirror Stacy, por su parte, se adentra en un territorio más oscuro y psicológico. Con una paleta sonora cargada de tensión, texturas inquietantes y un pulso narrativo preciso, Rubén construye un universo donde la identidad se fragmenta y la realidad se distorsiona. Premiada internacionalmente, reafirmando su capacidad para transformar imágenes en emoción pura.


Omedetō es una obra luminosa y emocional, construida desde la delicadeza y la celebración íntima. Rubén explora aquí un lenguaje musical más cálido y cercano, donde la melodía se convierte en un abrazo y cada armonía respira gratitud, ternura y esperanza. Es una banda sonora que celebra los pequeños milagros cotidianos y la belleza de lo humano.




· ESPECTÁCULOS ·



Uno de los momentos más especiales del año llegó con el concierto de El Rey León interpretado por Uma en el Auditorium de Palma. Fue una cita cargada de emoción, talento y una energía que llenó la sala desde el primer compás. La música, tan icónica como universal, encontró en Rubén no solo a un intérprete, sino a un creador capaz de aportar una dimensión auténtica y profundamente orgánica al proyecto.

 

 

Rubén compuso, arregló e interpretó todas las partes de percusión étnica, además de la batería y las guitarras, incorporando instrumentos y sonoridades traídas directamente desde África para preservar la esencia real del universo sonoro original. Su trabajo en las grabaciones añadió textura, verdad y un pulso ancestral que elevó la producción a un nivel más cercano al espíritu de la obra.


Para Rubén, este concierto no solo fue un orgullo personal, sino también un desafío artístico: transmitir la fuerza, la emoción y la grandeza de la música de Hans Zimmer, y por un instante, sentir en primera persona lo que significa tener esa "responsabilidad" y sostener ese legado y hacerlo vibrar ante un público entregado.


El Somni d'en Walt


Entre los momentos más significativos del año, Somni d’en Walt ocupa un lugar especial. No solo por la magnitud del proyecto, más de 70 músicos, un equipo artístico y técnico entregado, y la magia inconfundible del universo Disney, sino porque marcó el regreso de Rubén Gallardo a los escenarios tras años centrado en la composición, la dirección musical y la creación de nuevos mundos sonoros.

 

Desde los primeros ensayos con la Banda Municipal de Marratxí, Somni d’en Walt dejó de ser una idea sobre el papel para convertirse en una energía real, palpable en cada acorde y en cada gesto de complicidad entre músicos. Rubén estuvo presente en todo el proceso: cuidando cada detalle de sus arreglos, acompañando al equipo en la construcción de cada suite y sumándose como solista para dar vida a momentos clave del concierto.

 

El proyecto exigió una preparación minuciosa: reuniones, decisiones técnicas, planificación, grabaciones y un trabajo conjunto que transformó una ilusión en un espectáculo lleno de emoción. Para Rubén, volver al escenario en este contexto fue mucho más que una actuación; fue reencontrarse con su esencia, con el directo, con el público y con la magia que solo ocurre cuando la música se hace presente, viva y compartida.



Después de años centrado en la composición, la producción y la creación desde la sombra, este proyecto marcó su regreso definitivo a los escenarios. Volver a sentir la respiración del público, el pulso de la orquesta y la energía viva del directo reavivó una parte esencial de su identidad artística. Fue un reencuentro con el escenario, con su propia voz y con la emoción que solo se experimenta cuando la música deja de ser un trabajo silencioso y vuelve a convertirse en un acto compartido. Ese instante, ese regreso, abrió una nueva etapa: más consciente, más madura y más conectada con lo que siempre lo ha movido.


· REGRESO A LOS ESCENARIOS ·

Tras su regreso a los escenarios, se ha abierto una etapa de reconexión con el directo, con la energía del público y con la esencia más visceral de la música compartida.

 

Uno de los pilares de este renacimiento ha sido su incorporación al proyecto de Sergio Marín, un artista con una visión sólida y un universo propio que ha encontrado en Rubén un aliado perfecto para el directo. Esta colaboración ha encendido una chispa creativa que dará lugar, el próximo año, a una gira que llevará su música a nuevos escenarios y a una nueva etapa de crecimiento artístico.

 

A esto se suma su entrada en Adhesivos, una formación que ha aportado frescura, complicidad y un espacio creativo donde Rubén ha podido explorar nuevas dinámicas, estilos y sonoridades. Este proyecto también se expandirá en 2025 aportando su propio sello personal tanto en la batería como en la percusión y la producción.

 

Todo ello forma parte de una nueva era que apenas comienza: un renacimiento creativo que lo devuelve al escenario, al estudio y a la esencia de lo que siempre ha sido.



Cierro este año con una sensación muy especial: la de haberme reencontrado conmigo mismo. Ha sido un año de cambios, de decisiones importantes y de un crecimiento que, aunque no siempre ha sido fácil, me ha llevado exactamente al lugar donde necesitaba estar.

 

Quiero dar las gracias a todas las personas que han estado a mi lado en este camino. A quienes han apoyado mis proyectos, a quienes han creído en mí incluso en los momentos en los que yo dudaba, y a quienes han formado parte de esta etapa de transformación. Cada gesto, cada palabra y cada presencia han significado más de lo que puedo expresar.

 

El próximo año llega cargado de nuevas bandas sonoras, grabaciones, giras, conciertos y proyectos que ya están tomando forma. Y entre todo lo que viene, hay algo muy especial que llevo tiempo construyendo en silencio. Un proyecto que representa una parte profunda de mí y que pronto verá la luz. Aún no puedo decir más, pero sí puedo decir que es importante. Muy importante.

 

Entro en el nuevo año con ilusión, con fuerza renovada y con la certeza de que lo mejor está por llegar.

Gracias por acompañarme en este viaje. ¡Feliz año nuevo y feliz 2026!

Rubén Gallardo

© 2026 Rubén Gallardo.
All rights reserved.

Rubén Logo 2

Sigue a Rubén Gallardo

  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok
  • Spotify
  • Apple Music
bottom of page